Confieso mi ignorancia pues no sé qué tipo de gobierno estaba realizando el presidente de Honduras, desconozco detalles de su realidad política y social, pero sí sé que nada justifica un golpe de Estado de este tipo, y de ningún otro. Nada justifica atropelllos, uso de la fuerza, la mentira, la vileza de falsificar la firma del Presidente de la Nación en una supuesta carta de renuncia.
Por otro lado, Chávez nos sorprende (?) con una resolución que, en la superficie pareciera estar cimentada en una sincera perocupación por el bienestar de todos los niños y niñas de Venezuela, en una manera de, mediante la ley, proteger sus derechos inalienables, pero... y qué gran pero. Se siente el desagradable sabor de la represión, de la dictadura en pañales, del definitivo despojo de la soberanía individual, porque qué tipo de padre o madre eres si no tienes postestad sobre tus hijos e hijas?
Qué pasa?
*Aquí un poco más de información para entender el dilema hondureño.






