Como dijo Carmen Imbert en estos días, "los que se atreven a disentir del dogma, son atacados y minimizados". Pues ésta soy yo poniéndome en la boca del lobo, como dicen.
El domingo de Resurrección lo que se escuchó no fue el Sermón de las 7 palabras, fue mas bien la retórica de una misma idea. Llena de prejuicios, rechazo y desdén por demás . Qué pena tan grande. Dónde están los sacerdotes que profesan el amor, con un verdadero apostolado espiritual? Dónde están los mensajes piadosos, promovedores de la paz?
Honestamente, me desagrada mucho el protagonismo de violencia y agresividad de los prelados, desde su jerarquía más preponderante. Sus ataques, su guerra particular.
Dennos estadísticas judiciales, no podemos hacerle el juego a la misma doble moral que nos ha llevado a este nivel de bajeza e indignidad, no provocado por los abortos ni porque la mujer "se salió de su casa", ni por las uniones homosexuales, sino por esa hipocresía rampante, porque no todo es malo ni reprochable dependiendo de quién lo haga.
Promover el aborto no es la propuesta, no es la premisa y nunca lo ha sido; la legalización no incide en el aumento o disminución de los abortos. Comprobado. Los países donde ya ha sido legalizado poseen las menores estadísticas de casos, las menores. Amén de que con toda esta alharaca, gritos, escándalos y defensas se olvida que lo que se persigue es una modificación que, por ligera y obtusa a la vez, cerrará el camino de la salud y la vida de tantas mujeres en riesgo, y borrará el camino andado por décadas de logros sociales. Los que se rasgan las vestiduras defendiendo "la vida" no parecen ver las cantidades de muertos que por negarse a ver la realidad caen todos los días.
Quiero ver las lágrimas y las pancartas por los caídos en los intercambios de disparos, porque aquí la muerte está en las calles, en todos los semáforos, en las clínicas privadas, no sólo en las clínicas clandestinas.
Y las lágrimas por las niñas de 9 años violadas por un desconocido (o por su padre), con un embarazo gemelar... dónde están esas lágrimas y esas pancartas? Qué hacemos con esa niña: decirle a a madre "Doña, resígnese, su hijita de 9 años va a morir, y si no muere, tendrá una vida miserable, arrastrando con ella a esas dos vidas más, si es que no mueren...". Hágalo usted señor cardenal, yo no puedo.
Once mil niñas entre 13 y 15 años salen embarazadas cada año, a causa de violación, incesto, sexo entre menores. La prensa acogió un gran debate por la niña de Los 3 Brazos, pero de allí no salió ninguna conclusión. Las fundaciones pro-vida se harán cargo de ella, pero y de las restantes 10,000 niñas también? Se harán cargo de todos esos bebés, les proveerán educación, cuidado, acogida, terapia psicológica eterna?
Estas fundaciones abogan por una educación para el amor en lugar de educación sexual. No es lo mismo, y la primera no provee herramientas de defensa ante lo que ya está sucediendo. Yo sí abogo por la abstinencia, sobre todo en la adolescencia; la defiendo, la promuevo, en adolescentes y en adultos, es lo que le enseñaré a mi hija pidiéndole sabiduría a Dios, pero no he de taparle los ojos ni los oídos o decirle "mi hijita cierra tu piernita y guárdate para cuando Dios te mande tu marido", y pretender que eso será suficiente. Yo defiendo la esperanza, la autonomía, la independencia emocional. Eso es lo que da el derecho a elegir; elegir antes de tener que llegar al Senado.
Ahora bien, lo legal no es lo mismo que lo moral. La moral nos indica el camino, no nos lleva a la verdad por sí sola, pero nos dice por dónde ir. No podemos hacer una ley de aquéllo que no podemos enseñar, ni en casa ni en la escuela y mucho menos en el Estado (lo cual está harto comprobado).
Ninguna mujer desea practicarse un aborto; es un fracaso, un dolor inmenso, pero aún así, lo que se está planteando es una aberración total. Qué pasará con los embarazos ectópicos, que de aprobarse la "modificacioncita" habrá que solicitar a la Suprema Corte de Justicia autorización para terminarlo (con lo eficiente, rápida y justa que es y que me excusen los honorables jueces)? Y con el DIU qué pasará? porque ahora sería ilegal aplicarlo, venderlo, indicarlo. A que no han pensado en eso, verdad? Que le conste a todos los legisladores y voceros de los partidos que espontáneamente han salido a decir que apoyan esta aberrante medida, que las mujeres estamos atentas, y no olvidaremos nada, ni a quiénes tan alegremente toman decisiones por nosotras.
La igualdad debe ser completa: en opciones, en derechos, en libertades.
El domingo de Resurrección lo que se escuchó no fue el Sermón de las 7 palabras, fue mas bien la retórica de una misma idea. Llena de prejuicios, rechazo y desdén por demás . Qué pena tan grande. Dónde están los sacerdotes que profesan el amor, con un verdadero apostolado espiritual? Dónde están los mensajes piadosos, promovedores de la paz?
Honestamente, me desagrada mucho el protagonismo de violencia y agresividad de los prelados, desde su jerarquía más preponderante. Sus ataques, su guerra particular.
Dennos estadísticas judiciales, no podemos hacerle el juego a la misma doble moral que nos ha llevado a este nivel de bajeza e indignidad, no provocado por los abortos ni porque la mujer "se salió de su casa", ni por las uniones homosexuales, sino por esa hipocresía rampante, porque no todo es malo ni reprochable dependiendo de quién lo haga.
Promover el aborto no es la propuesta, no es la premisa y nunca lo ha sido; la legalización no incide en el aumento o disminución de los abortos. Comprobado. Los países donde ya ha sido legalizado poseen las menores estadísticas de casos, las menores. Amén de que con toda esta alharaca, gritos, escándalos y defensas se olvida que lo que se persigue es una modificación que, por ligera y obtusa a la vez, cerrará el camino de la salud y la vida de tantas mujeres en riesgo, y borrará el camino andado por décadas de logros sociales. Los que se rasgan las vestiduras defendiendo "la vida" no parecen ver las cantidades de muertos que por negarse a ver la realidad caen todos los días.
Quiero ver las lágrimas y las pancartas por los caídos en los intercambios de disparos, porque aquí la muerte está en las calles, en todos los semáforos, en las clínicas privadas, no sólo en las clínicas clandestinas.
Y las lágrimas por las niñas de 9 años violadas por un desconocido (o por su padre), con un embarazo gemelar... dónde están esas lágrimas y esas pancartas? Qué hacemos con esa niña: decirle a a madre "Doña, resígnese, su hijita de 9 años va a morir, y si no muere, tendrá una vida miserable, arrastrando con ella a esas dos vidas más, si es que no mueren...". Hágalo usted señor cardenal, yo no puedo.
Once mil niñas entre 13 y 15 años salen embarazadas cada año, a causa de violación, incesto, sexo entre menores. La prensa acogió un gran debate por la niña de Los 3 Brazos, pero de allí no salió ninguna conclusión. Las fundaciones pro-vida se harán cargo de ella, pero y de las restantes 10,000 niñas también? Se harán cargo de todos esos bebés, les proveerán educación, cuidado, acogida, terapia psicológica eterna?
Estas fundaciones abogan por una educación para el amor en lugar de educación sexual. No es lo mismo, y la primera no provee herramientas de defensa ante lo que ya está sucediendo. Yo sí abogo por la abstinencia, sobre todo en la adolescencia; la defiendo, la promuevo, en adolescentes y en adultos, es lo que le enseñaré a mi hija pidiéndole sabiduría a Dios, pero no he de taparle los ojos ni los oídos o decirle "mi hijita cierra tu piernita y guárdate para cuando Dios te mande tu marido", y pretender que eso será suficiente. Yo defiendo la esperanza, la autonomía, la independencia emocional. Eso es lo que da el derecho a elegir; elegir antes de tener que llegar al Senado.
Ahora bien, lo legal no es lo mismo que lo moral. La moral nos indica el camino, no nos lleva a la verdad por sí sola, pero nos dice por dónde ir. No podemos hacer una ley de aquéllo que no podemos enseñar, ni en casa ni en la escuela y mucho menos en el Estado (lo cual está harto comprobado).
Ninguna mujer desea practicarse un aborto; es un fracaso, un dolor inmenso, pero aún así, lo que se está planteando es una aberración total. Qué pasará con los embarazos ectópicos, que de aprobarse la "modificacioncita" habrá que solicitar a la Suprema Corte de Justicia autorización para terminarlo (con lo eficiente, rápida y justa que es y que me excusen los honorables jueces)? Y con el DIU qué pasará? porque ahora sería ilegal aplicarlo, venderlo, indicarlo. A que no han pensado en eso, verdad? Que le conste a todos los legisladores y voceros de los partidos que espontáneamente han salido a decir que apoyan esta aberrante medida, que las mujeres estamos atentas, y no olvidaremos nada, ni a quiénes tan alegremente toman decisiones por nosotras.
La igualdad debe ser completa: en opciones, en derechos, en libertades.



3 comments:
Bravo. Por fín algo de sentido común [que es el menos común de los sentidos] entre tanta palabrería y retórica.
Lo que puede o no suceder en la frontera de la piel de una mujer no debe estar en manos de nadie que no sea ella misma.
Ya basta de tenerle tanto miedo a la Iglesia Católica y al Cardenal. A los legisladores que actúen para la que fueron elegidos, y no para congraciarse con la iglesia y sus "santas" autoridades.
Es frustrante ver cómo sucede esto desde lejos...
que ironía...y pensar que hace nue años crei mi pais lo suficientemente justo y acorde con los cambios como para estar tranquila al traer al mundo a una niña...hace nueve años veia con incredulidad la discriminacion hacia las mujeres en la India...crei exageraciones de los gringos el trato de los talibanes a sus mujeres...me inscribi sin pensarlo dos veces en amnistia internacional para brindar un granito de arena a ESO que pasaba alla...lejoooooossss...pero y ahora?...con que tranquilidad miro a mis DOS hijas sabiendo que acaban de cortar sus derechos?, como le explico que la discriminacion de la mujer ocurre en lugares remotos??, como les explico a ellas que son libres y soberanas dueñas de su cuerpo y de sus mentes y que tienen el derecho de exigir respeto hacia ellas???, como les enseño que no hay diferencia entre hombres y mujeres???, como se lo explico si nuestras ley acaba de convertir todos eso en mentira???...mm?
Yo entiendo que aunque personalmente, yo, no esté a favor del aborto, por eso no puedo imponer mi opinión a favor de la mayoría.
Las mujeres debemos de tener opciones. Es una burda tontería lo que aprobó el congreso, simplemente.
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